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martes, 14 de mayo de 2013

Restos del martillo, yunque y estribo de los primeros homínidos



El antropólogo de la Universidad de Binghamton (EEUU), Rolf Quam,  han descubierto restos fósiles que aportan nuevos datos sobre las diferencias y semejanzas que el Homo sapiens podría compartir con los mismos. Se analizaron los huesecillos del oído martillo, yunque y estribo, de dos especies diferentes de antepasados de humanos de Sudáfrica,  Paranthropus robustus y Australopithecus africanus.

                                         Paranthropus robustus

Estos huesos auditivos son los huesos más pequeños de nuestro cuerpo y se encuentran entre los huesos más raros de humanos antiguos que se hayan recuperado, debido, precisamente, a su tamaño. A  su vez, estos osículos están  totalmentemente formados al nacer y tienen el mismo tamaño que en los adultos. Esto se debe a que su tamaño y su forma están sometidos a un fuerte control genético, por lo que, además, poseen una gran cantidad de información evolutiva.

La muestra observada constituye la cadena completa de huesecillos del oído de homínido fósil más antigua jamás recuperada, de unos dos millones de años
. Estos restos, encontrados en  las cuevas sudafricanas de Swartkrans y Sterkfontein,  ya habían proporcionado abundantes fósiles de nuestros primeros ancestros.


Los  análisis muestran, por ejemplo, que el martillo de estos primeros homínidos ya era claramente similar al humano. Por el contrario, el yunque y el estribo tienen más similitudes con los de los chimpancés, los gorilas o los orangutanes. Por lo que el cambio en la morfología del martillo podría ser un nuevo sello de nuestra evolución, según parece afirmar el mismo Quam. 

Estos nuevos restos, además aportan nuevos datos, no sólo sobre la aparición del lenguaje en homínidos posteriores, sino también sobre las capacidades auditivas de estas primeras especies hominoideas: así, el grupo de científicos afirman, por un lado, que estas especies no poseían probablemente la capacidad del habla, y que podrían haber carecido de la sensibilidad auditiva a rango medio, que utilizamos para comunicarnos con el lenguaje.

Marta Bravo y Conchi Torres

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